Madre del niño accidentado en el jardín: "La Dra. me dijo que por cuestión de segundos no quedó con secuelas"

Lo que en título se destaca fue lo que remarcó la madre de Facundo, el niño de 3 años que sufrió principio de asfixia al accidentarse con la moña mientras jugaba en un tobogán en el recreo de la mañana del Jardín Nº119 de la ciudad de Mercedes.

"La Dra. me dijo que por cuestión de segundos no quedó con secuelas, porque se podía haber muerto", expresó Jeniffer O'Niell al ser consultada por nuestro sitio de noticias 220UY, ya con el alta médica que le dieron a su hijo tras permanecer internado primero en Mercedes y luego en centro de salud de Montevideo.

"Vivimos unos momentos horribles, desde que me avisaron a mí que él (Facundo) se había desmayado en el Jardín, hasta saber qué le había pasado, al verle la marca en el cuello, los ojitos morados, y después esperando el resultado de cada análisis", indicó.

Explicó  que desde un primer momento, tanto la maestra como la directora estuvieron siempre con la familia, "no se movieron de al lado de la habitación donde estábamos nosotros (sanatorio), nos acompañaron hasta que nos fuimos en ambulancia hacia Montevideo, y mientras estuvimos allá nos mandaban mensajes a cada rato y yo le mandaba videos a la maestra mientras él comía. Incluso cuando llegamos a Mercedes la maestra nos estaba esperando". 


Puso énfasis en que a Facundo le hicieron muchos análisis, "hubo análisis de sangre, electrocardiograma, una placa que él no se dejó hacer, porque estaba muy alterado, pasó llorando y gritando. Para hacerle la tomografía lo tuvieron que sedar, le practicaron muchos estudios. Uno de los estudios de sangre dio el valor propio de una asfixia, pero por suerte después se estabilizó. Entonces, después se decidió, por la gravedad del caso, el traslado a Montevideo para hacerle un ecodopler, por el tema de saber cómo estaba su cuellito", dijo la madre de Facundo.


Apuntando a la experiencia y reflexión que le deja el mal momento sufrido por la familia, Jeniffer expresó que hay que pensar en tantos niños que están en manos de muy pocos maestros y auxiliares, ya que son más de 30 alumnos en la clase de Facundo, "capaz que la maestra estaba mirando a otro niño, y justo Facundo estaba en el fondo, y los gritos que pegó no los escucharon", entendiendo que en caso de que hubiera un número mayor de maestros este tipo de situaciones se podría evitar. "Además, en caso de que hubieran estado todas las maestras también estaban todos los niños", remarcó, considerando que muchas veces manejar a tantos niños es imposible. 

 

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